Si bien hace unos años SEO y SEM eran términos que debía conocer todo profesional del marketing digital, a día de hoy se podría decir que conocer estos conceptos es de culturilla general. Y es que el posicionamiento en buscadores forma parte de nuestra vida diaria, aunque muchos ni se paran a pensar en ello.
Hoy os voy a hablar de estos dos conceptos tan importantes para entender el comportamiento de buscadores de internet como Google.
¿Sabes cuando buscas en Google “Como hacer mahonesa casera” y te salen unos resultados que son anuncios y otros que no? Pues de eso va todo esto. Tanto SEO, como SEM, se podría decir que son un servicio o conjunto de técnicas cuyo objetivo final es que una web aparezca en los primeros puestos de Google tras una búsqueda. La diferencia entre uno y otro está en que el SEO abarca el conjunto de técnicas orgánicas o naturales, mientras que el SEM se centra en los anuncios que parecen en las partes superior y posterior de los resultados de búsqueda.
¿En qué consiste cada uno? ¿Qué les diferencia? ¿Cuál es mejor para tu estrategia a seguir? Sigue leyendo y resuelve tus dudas.
El término SEO viene las siglas Search Engine Optimization, que en castellano significan Optimización de los Motores de Búsqueda. Yo lo definiría como el conjunto de acciones que realizamos sobre un sitio web con el objetivo de que aparezca entre los primeros resultados de una búsqueda específica. Es decir, lo que tienes que hacer dentro de tu página web de zapatos para bebés (y fuera de ella) para que aparezca cuando alguien busque en Google “zapatos para bebés”.
Puesto que esto se consigue de forma orgánica, es decir, sin pagar (esto es entre comillas); cuando consigues posicionar tu web, se mantiene durante más tiempo en su posición, de ahí que sea ideal para resultados a medio y largo plazo.

Imagina que los resultados de búsqueda son un aula de colegio. Google sería el profesor y cada web uno de sus alumnos. Para estar en las primeras páginas de Google, los alumnos deben hacer todo lo que su profesor considera ideal para aprobar. No obstante, solo los sobresalientes lograrán estar en primera página, al igual que solo otorgará la matrícula de honor al mejor de todos: el primer puesto de Google.
Como hemos dicho anteriormente, podríamos decir que el SEO es lo que se hace sin pagar (a Google). Y como todo lo que se hace sin pagar, conlleva más esfuerzo; aunque la recompensa también suele ser mejor. Estos esfuerzos orgánicos suelen separar el servicio en dos grandes partes:
Todos estos elementos tienen un mismo objetivo más allá del posicionamiento: mejorar la experiencia del usuario dentro de la web. La realidad es que el SEO interno debe verse como una serie de requisitos que debe tener una web para ser amigable para los internautas, lo que desembocará en que pasen más tiempo en ella.
Por su parte, el SEO Off Page se refiere a todos los factores que no podemos controlar de forma directa en nuestro sitio. Estos son muy importantes para el posicionamiento y no deben dejarse de lado:
El término SEM viene las siglas Search Engine Marketing, que en castellano significan Marketing en los Motores de Búsqueda. Yo lo definiría como las campañas publicitarias que pagamos para aparecer en los buscadores y conseguir así visibilidad en un determinado nicho de mercado.
Es decir, los anuncios que pagas a Google por mostrar tu web de alimentos a domicilio cuando alguien busque en Google “alimentos a domicilio”.
Sabéis que me gusta inventarme ejemplos raros, así que aquí va: ¿A que has ido a un parque de atracciones y te has comido dos horas de cola mientras que había otra fila en que pagando entraban antes? Pues esos tipejos de la cola express son el SEM de los parques de atracciones. Pagan y aparecen directamente, pero no por ello es mejor; les ha salido la entrada más cara y tú vas a pillar la atracción con más ganas, te vas a poner moreno del solecito y además no te has gastado un duro extra para esa atracción.
Algunas personas piensan que, por ser pagado, el SEM es muy fácil de utilizar, pero la realidad es que hacerlo bien requiere de tantos estudios como el SEO (en determinadas campañas incluso más). Para hacer una buena campaña de SEM tendremos que aprender sobre escritura persuasiva, análisis de mercados y ser todo un ninja de la plataforma que utilicemos para aplicar nuestras estrategias. Los elementos más importantes que debemos conocer del marketing de buscadores son:
Si has leído el resto del artículo, seguro que has podido concluir fácilmente que ambos son una metodología para aparecer en los resultados de búsqueda de internet. La principal diferencia es que el SEO se realiza sin resultados inmediatos y sin pagar al buscador; mientras que el SEM te posiciona de forma instantánea, pero apareces solo cuando pagues al buscador por mostrarte.
SEO

Definir cuál de los dos es mejor es un tema muy subjetivo. La realidad es que tanto el SEO como el SEM fueron creados con la intención de ayudar a rentabilizar diferentes tipos de proyectos, y es precisamente esto lo que debe definir cuál de los dos es mejor utilizar.
Definitivamente sí. De hecho es una opción muy buena cuando tenemos capacidad para invertir en ambas estrategias. En la siguiente gráfica te muestro cómo podemos rentabilizar un presupuesto combinando ambos servicios.

Los mismos motores de búsqueda diferencian los resultados obtenidos por uno y otro de manera clara para la mayoría de los usuarios. Es cierto que los resultados SEM aparecen en las primeras posiciones, pero también lo es que van acompañados de un mensaje de “Anuncio”. Por su parte, los resultados SEO aparecen más abajo, en una larga lista de webs que hablan sobre el mercado que el usuario estaba buscado.
Después de esto puedes pensar que es mejor hacer SEM porque los resultados siempre estarán en la zona superior de los resultados, pero esto no es del todo cierto. Generalmente en los resultados SEO aparecen webs con contenido documental, como podría ser este artículo; mientras que en los patrocinados solemos ver directamente páginas de venta, cómo sería la web de una agencia de marketing que ofrece sus servicios a terceros. Bajo mi experiencia, la gente que entiende lo mínimo del comportamiento de buscadores como Google, es más propensa a darle a los links orgánicos.